March 20th, 2008

El último de los grandes

Parecía que iba a vivir por siempre, y así lo esperaba, para poder continuar leyendo su obra.
El primero en dejarnos fue Robert A. Heinlein y el segundo Isaac Asimov. Ahora le ha tocado a Arthur C. Clarke. La Era Dorada de la ciencia ficción tuvo como pilares a estos grandes nombres, escritores con los que crecí y a los que leí hasta la saciedad.

De ellos he de decir que mi favorito era Arthur C. Clarke, con su optimismo respecto al futuro de la raza humana, su inventiva, su claridad narrativa y una imaginación sin límites.
Murió ayer a los 90 años tras una gran vida y una gran carrera. Autor de obras como 2001 o Cita con Rama, concibió hallazgos tan importantes como la órbita geoestacionaria (la que utilizan los satélites de comunicaciones) o el ascensor espacial (una idea que muchos ingenieros siguen investigando porque parece el futuro del viaje espacial).

Adoro sus historias cortas, llenas de ideas que darían para libros, de golpes de efectos y de todo lo que para mí viene a significar ciencia ficción. Es de los grandes autores entre otras cosas porque no deja de lado la ciencia por la ficción, sino que como licenciado en física y matemáticas (que además fue miembro de la RAF en la IIGM y trabajó en sistemas de radar) la incluye siempre de trasfondo de forma verosímil sin que por ello sea el centro de su obra.
En fin, que si no habéis leído nada de este hombre nunca, lo hagáis porque merece la pena. Coged Cita con Rama, 2001, El fin de la infancia, Cánticos de la lejana Tierra, La ciudad y las estrellas o cualquier otra novela suya (por ejemplo los cuentos de la taberna del Ciervo Blanco, que tienen un tono muy alegre).

I'm sometimes asked how I would like to be remembered. I've had a diverse career as a writer, underwater explorer, space promoter and science populariser. Of all these, I want to be remembered most as a writer — one who entertained readers, and, hopefully, stretched their imagination as well.
  • Current Mood
    grateful grateful